miércoles, 6 de mayo de 2015

EL SÍNDROME DEL EDIFICIO ENFERMO

El síndrome del Edificio Enfermo se caracteriza por manifestarse como un conjunto de síntomas de origen no específico que afecta al colectivo de ocupantes del edificio.
En el año 1983, la Organización Mundial de la Salud (OMS) acuñó este término para referirse a un edificio en el cual más del 20% de los ocupantes presentan una sintomatología adversa, similar a los fenómenos alérgicos, que desaparecería al abandonar el edificio.
Las princiopales causas están asociadas a la falta de ventilación, unido a la generación de diversos contaminantes en los espacios interiores, compuestos volátiles orgánicos, así como a problemas de higiene en las instalaciones del edificio. Sin embargo, el síndrome es un problema de carácter sanitario, cuyo origen no se puede determinar de una forma clara.
Frente a estas situaciones se impone un enfoque práctico, incrementando la ventilación, mejorando la eliminación de contaminantes mediante diversas técnicas y asegurando la limpieza y desinfección de las instalaciones.


Las instalaciones térmicas tienen una doble finalidad, por un lado proporcionar una situación de confort relacionada con la calidad de las condiciones del ambiente y por otra una función higiénica relacionada con la preservación de la salud de las personas.

Esta doble exigencia, queda recogida en el RITE 2007 (Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios), en su IT 1.1 relativa a las exigencias de bienestar e higiene de las instalaciones térmicas basada en cuatro aspectos:

  • Calidad térmica del ambiente.
En lo relativo a la calidad del ambiente, las instalaciones deben proporcionar unas condiciones de confort térmico basándose en la temperatura y humedad relativa del local, así como en la velocidad del aire en las zonas ocupadas. Los valores de éstos tres parámetros a establecer en el diseño de las instalaciones quedan fijados en la IT 1.1.4.1 Exigencia de calidad térmica del ambiente.

  • Calidad del aire interior.
La calidad del aire interior tiene una influencia evidente sobre la salud de las personas, la elevada concentración de contaminantes en el aire de consumo pueden ser nocivos para la salud llegando a provocar enfermedades de carácter pulmonar. La IT 1.1.4.2 Exigencia de calidad del aire interior establece los requisitos de ventilación con el objetivo de proporcionar un aire de calidad adecuada.

  • Calidad acústica.
Menos evidente, pero no de menor importancia, es la calidad acústica de las instalaciones. En este apartado, el RITE 2007 remite íntegramente al Código Técnico de la Edificación (CTE) en su documento DB-HR Protección frente al ruido.

  • Exigencias de higiene.
Las exigencias de higiene (establecidas por el RITE en la IT 1.1.4.3) se centran principalmente en la prevención de la legionelosis, infección que tiene su origen en el género de bacterias legionella (principalmente la Legionella pneumophila).
La legionella entraña riesgo para las personas cuando aumenta su concentración y coloniza sistemas utilizados por el hombre, como torres de refrigeración, condensadores evaporativos, sistemas de distribución de agua caliente sanitaria (ACS), baños de burbujas, etc; ya que en estos encuentra condiciones de temperatura idóneas (20-45ºC), nutrientes apropiados (agua estancada y suciedad) y protección física ( microorganismos diversos).
La transmisión de la legionella se produce por vía aérea, por ejemplo en agua pulverizada o aire que se inhala por las personas. No se ha demostrado que exista riesgo alguno de infección al beber agua contaminada con legionella

(Biblioteca:tomaseficiencia.blogspot.com.es)

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